Estados Unidos.— Una intensa luz cruzando el cielo y un estruendo que sacudió viviendas sorprendieron a miles de personas cuando un meteorito de siete toneladas explotó en la atmósfera sobre la ciudad de Cleveland.
El fenómeno, descrito por expertos como una “bola de fuego”, ocurrió cuando la roca espacial ingresó a gran velocidad y se fragmentó antes de impactar la superficie terrestre, liberando una energía comparable a la de cientos de toneladas de explosivos.
El evento fue visible en múltiples estados y generó una oleada de reportes ciudadanos, luego de que la onda expansiva provocara vibraciones y un fuerte estruendo que muchos confundieron con una explosión.
Especialistas señalaron que este tipo de eventos, aunque impactantes, no son inusuales y generalmente no representan riesgo significativo, ya que la mayoría de los meteoritos se desintegran al entrar en la atmósfera.
Hasta el momento, no se han confirmado daños materiales ni el hallazgo de fragmentos de gran tamaño, aunque autoridades mantienen monitoreo en la zona.
