NUEVA YORK, EE. UU.- Una densa nube de humo proveniente de los incendios forestales que afectan a Canadá cubrió este jueves gran parte del noreste de Estados Unidos, provocando que el cielo de Nueva York adquiriera un tono anaranjado y reduciendo considerablemente la visibilidad en la ciudad.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, el fenómeno es consecuencia del humo generado por más de un centenar de incendios forestales activos en territorio canadiense, principalmente en la provincia de Ontario. Los vientos transportaron las partículas hacia el sur, afectando a millones de habitantes en estados como Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Connecticut y otros del noreste del país.
Las autoridades emitieron alertas por la mala calidad del aire y recomendaron a la población, especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, limitar las actividades al aire libre y utilizar mascarillas de alta filtración en caso de ser necesario. En diversos puntos de Nueva York, la concentración de partículas finas alcanzó niveles considerados insalubres para grupos vulnerables.
Las imágenes del icónico horizonte de Manhattan cubierto por una bruma naranja se viralizaron rápidamente en redes sociales, recordando el episodio ocurrido en junio de 2023, cuando el humo de incendios canadienses también transformó el paisaje de la ciudad en un escenario de tonalidades rojizas.
Especialistas explicaron que el humo contiene partículas microscópicas (PM2.5), capaces de penetrar profundamente en los pulmones y representar un riesgo para la salud, por lo que exhortaron a la población a mantenerse informada sobre los índices de calidad del aire mientras persistan estas condiciones.
Los pronósticos meteorológicos indican que la nube de humo podría permanecer sobre la región durante los próximos días, dependiendo de la evolución de los incendios y de las condiciones del viento en Canadá y el noreste de Estados Unidos.
