Puebla, Pue.— La franja territorial que conecta a Puebla capital con Amozoc, particularmente en la zona de Xonacatepec, es considerada uno de los principales puntos críticos por la incidencia de tomas clandestinas y robo de combustible.
De acuerdo con información de corporaciones de seguridad, la ubicación estratégica de ductos que atraviesan esta área ha favorecido la operación de bandas dedicadas al llamado huachicol, actividad que pone en riesgo a comunidades cercanas y a la infraestructura energética.
Ante este panorama, autoridades estatales y federales mantienen operativos permanentes de vigilancia, además de cateos y aseguramientos de predios vinculados con el almacenamiento ilegal de hidrocarburo.
Especialistas en seguridad advierten que el combate al huachicol requiere no solo presencia policial, sino también coordinación interinstitucional y trabajo de inteligencia para desarticular las redes de distribución.
