Katmandú, Nepal.– Con el objetivo de combatir la creciente contaminación en el Monte Everest, el gobierno de Nepal implementó una normativa que obliga a cada escalador a descender con al menos 8 kilogramos de basura recolectada durante su expedición.
Esta medida, vigente desde 2013-2014, busca reducir el impacto ambiental generado por el turismo de alta montaña, ya que durante años se han acumulado residuos como botellas de oxígeno, tiendas de campaña, envases y otros desechos en las laderas del Everest.
De acuerdo con las autoridades, el cumplimiento de esta regla es obligatorio para recuperar un depósito económico que los alpinistas deben pagar antes de ascender. En caso de no entregar la cantidad requerida de basura, pueden enfrentar sanciones o la pérdida de dicho depósito.
Especialistas señalan que el Everest ha sido considerado uno de los lugares más contaminados de alta montaña, debido al aumento de expediciones en las últimas décadas, lo que ha llevado al gobierno nepalí a endurecer sus regulaciones ambientales.
Esta disposición forma parte de una serie de acciones orientadas a preservar el ecosistema del Himalaya y fomentar prácticas más responsables entre quienes buscan conquistar la cima más alta del planeta.
